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la expo & yo

[este artículo lo escribió roberto ortega, para el heraldo de soria, el domingo 17 de agosto de 2008]
¿cómo hay que servir la ironía? en la expo lo hacen casi cruda, con sangrecilla y alguna vena que da la impresión de que aún palpita. por ejemplo, cuando con un calor histérico el visitante se arrastra de un sitio a otro (como los sufridos náufragos en el desierto de forges), por megafonía tienen a bien recomendar, en tres idiomas, que no es muy saludable exponerse demasiado al sol. el problema es que la propia organización admite que hay muy pocas zonas de sombra, con lo que el tañido irónico se remata al escuchar el siguiente mensaje por los altavoces: hay que usar una crema con la protección adecuada. de todos modos, la vuelta de tuerca de la figura retórica que nos ocupa es, sin duda, el llamado "fast pass" (pase rápido). es una entrada para algunos pabellones que te evita largas esperas en los mismos. perfecto si no fuera porque la cola la tienes que hacer ¡para conseguir el "fast pass"! irónico y paradójico por el mismo precio y al mismo tiempo.
en la expo hay mucho que ver, aunque más que algo que evite las quemaduras cutáneas, el ungüento de uso tópico debería protegernos contra la impaciencia. quizás por eso el pabellón de españa es tan armonioso. hasta dicen que a su alrededor hay una especie de microclima, refrescante y reparador, que se consigue mediante un rollo arquitectónico muy en plan feng shui, pero que sólo puede apreciarse si vas en pelotas mismamente porque, lo que es yo, no noté nada de nada.
españa presenta el espectáculo más didáctico de la feria, similar a un museo de la ciencia, si bien infinitamente más aburrido porque apenas puedes tocar nada. por supuesto, todo tiene un suave tonillo eco/apocalíptico/admonitorio/pedagógico/zen, desde la película que proyectan nada más entrar, hasta un gran bloque de hielo que se va derritiendo poco a poco como los icebergs. moraleja: nos espera un futuro en el que ¿con qué coño enfriaremos los gin tonics?
nunca está de más que nos enfrenten a la realidad del planeta. en este sentido, nepal la ha clavado. en su estand sólo hay puestos de abalorios. ven claro que el mundo es poco más que un mercadillo de baratijas. sabiduría hindú.
PAUers

[este artículo lo escribió jorge dioni lópez en el diario gratuito metro, el miércoles 14 de mayo de 2008]
hace un par de días, fui a ver a un amigo que acaba de tener un hijo. vive en un barrio parecido al mío, un PAU. un PAU es un Plan de Actuación Urbana y, por extensión, es cualquiera de las zonas nuevas que le han crecido a las ciudades en estos últimos años de nacional-ladrillismo o marxismo-ladrillismo, según sea el gobierno municipal. un PAU es limpio, tranquilo y moderno o aburrido, solitario y aséptico, dependiendo de si eres un vecino paseando a su hijo o un visitante que ya ha pasado quince veces por la misma rotonda. mi amigo me indicó que vivía en la calle ebro esquina turia. “una zona conflictiva”, le dije, pero no pilló mi chiste y me aclaró que su piso tenía en los bajos un banco, una peluquería y una pizzería. “anda”, respondí, “como mi casa”.
“también había un videoclub y una inmobiliaría pero han cerrado”, me explicó. después de detenerme en tres bloques con banco, peluquería y pizzería, encontré el que tenía la inmobiliaria y el videoclub cesantes. era un edificio de ladrillo visto y oscurecido, como el mío, con ventanas con miradores negros, idénticas a las mías, y un jardín descuidado con dos columpios y una pequeña piscina. Igual que mi casa. el ascensor también era de la misma marca y, antes de entrar, revisé los buzones para comprobar que no estaba en mi propia casa. algunos nombres me sonaban.
subí a casa de mi amigo y estuve un rato con ellos. al bajar, me confundí y marqué mi piso. cuando se abrieron las puertas, apareció una mujer con una bolsa de basura. me la dio y creo que dijo: “no tardes”. después de depositarla en la isleta ecológica, dudé pero, al final, decidí volver y pulsar el telefonillo. cuando la mujer preguntó quién era, rápidamente respondí: “soy yo”. en el portal, un vecino me preguntó por el alicatado del baño y le respondí que “muy bien” y que le mandaría los datos de la empresa. creo que voy a poner a la venta mi antigua casa pero debería acordarme de dónde está. de todas formas, es un mal momento.
hermana mosca

[este artículo lo escribió espido freire en el diario gratuito adn, el viernes 11 de abril de 2008]
si es cierto que el porcentaje de ADN que nos diferencia de una mosca no es más de un uno por ciento, ¿cómo puede ser que el rastro casi invisible que hace que yo no sea otra mujer de mi edad, de mi país, de mi constitución, resulte tan poderoso? ¿qué nos lleva, entonces, a comer sin un resto de duda animales casi hermanos, y a disfrutar con ello un muslo de pollo dorado, un filete sangrante?
si es ese sólo el hueco, un uno por ciento, si las moscas que siguen el rastro de miel y azúcar, el de vino y zumo sobre las mesas en verano, las pesadas, pegajosas moscas de la siesta, ¿cómo puede ser que los humanos, casi idénticos, casi gemelos, nos repugnen tanto en ocasiones, con su egoísmo, su doblez, su crueldad, su cuidadoso cálculo de los beneficios?
si ese uno entre cien, algo tan aleatorio y frágil como un porcentaje así, es en realidad tan importante, tan diferente, tan crucial, si ese uno por ciento hace que no vuele, que no frote la cabeza entre mis patitas, que no sea considerada un ser parasitario, infeccioso, ¿cómo puede ser que yo, como humana, sea capaz de volar, de frotar mi cabeza con mis manitas, de ser, en ocasiones, considerada como artista alguien inútil y parasitario, o por mis ideas alguien infeccioso?
si ese uno por ciento es importante o fútil, a la mentira matemática se debe. a la fascinación de la diferencia, a la constatación de que somos lo mismo que lo más diminuto, que lo más enorme. que la mosca de la fruta, que la osita flocke, que tirios y troyanos, que tú y yo.
los bufones nunca mueren

[lo escribió juan carlos avilés en el diario gratuito 20 minutos, el (creo) jueves 13 de marzo de 2008]
cormac mccarthy

[es un artículo que apareció en la u]
es necesario que el cine vuelva sus ojos hacia la obra de un escritor para que ésta alcance cierta notoriedad entre el gran público. sólo así se explica que, hasta ahora, el nombre de cormac mccarthy haya permanecido en el anonimato para muchos amantes de las buenas historias. la adaptación de todos los caballos bellos en 2000, con penélope cruz, no hizo justicia a la inventiva del que muchos consideran el mejor novelista norteamericano vivo. sí lo ha hecho no es país para viejos, la película de los hermanos coen que ha catapultado a javier bardem al olimpo de hollywood y que ha acercado el nombre de mccarthy a aquellos que aún no le conocían. pero el despiadado asesino interpretado por el español es solo uno de los muchos personajes fascinantes que pueblan su obra. precisamente, viggo mortensen rueda en estos días la adaptación al cine del último libro de mccarthy: la carretera. esta historia apocalíptica en la que un padre y un hijo recorren un planeta plagado de caníbales tras un holocausto nuclear, no sólo se ha convertido en un éxito de ventas, sino que se alzó con el premio pullitzer 2007. una buena oportunidad para disfrutar de cormac mccarthy antes de que el cine vuelva a reivindicarlo.
ciencia (?)

leo que a partir del mes de mayo el hombre tendrá la posibilidad de "viajar en el tiempo". al menos así lo aseguran científicos rusos. irina arefeva e igor volovich han logrado regenerar agujeros de gusano capaces de viajar en el tiempo hacia adelante. para ello, utilizan un colisionador de harones, un sistema que acelera a la velocidad de la luz las partículas que forman los átomos. de este modo, se recrean las condiciones que existían en el momento de producirse el big bang que dio origen al universo. la fuerza liberada, sostienen, podría afectar al tejido del universo, que está conectado con el futuro.
sobre los políticos
[este artículo lo publicó cristina fallarás en el diario gratuito adn, el jueves 14 de febrero de 2008]No les prestes atención. Haz como sueles, como si nada. No nos importan las mismas cosas, aunque estén convencidos de que sus encuestas son nuestro retrato.
A ti no te preocupan ni la edad penal de unos delincuentes que no existen ni las lapidaciones que jamás vivió Moratalaz. No te preocupan los resultados de un poconegro en Maryland ni el enloquecimiento de la Bolsa, esa entelequia-sésamo (ábrete) que incumbe a otros más ricos.
Nos preocupa ahora lo que acostumbra a preocuparnos, el precio del tomate, que no sabe a tomate y que ni a berenjena sabe, que si al menos supiera... que la niña parece que está enganchada al móvil en los ratos que internet le deja libres, que empezamos a dudar sobre si las drogas más bestias rondan la casa, que en la factura de la compañía telefónica se ha colado un poltergeist y que si todos se separan, por algo será. ¿Y entonces qué hago yo?
Nos preocupan la báscula, la invasión doméstica de la tele, los extractos bancarios, la falta de lectura, el tiempo que perdemos en horas laborales, las trampas impensadas que hacemos en la cama cuando el sexo, el gimnasio que seguimos pagando sin saber ya cuál era, o el inglés, o el psicólogo, o el yoga, o esa clase de tango en un centro del barrio.
Ellos tiene otras prioridades. Fingen llevar a los niños a colegios públicos, viajar en metro, ir al mercado y haber leído a Cortázar.
No les prestes atención. Como si nada, porque aunque no lo confiesen en voz alta, son gentes que no faltan al gimnasio.
la navidad, menuda guerra

[este artículo lo publicó fernando peña charlón en el diario gratuito metro, el jueves 27 de diciembre de 2007]
El fantasma de las dos Españas es un espectro que planea sobre nuestras cabezas desde hace siglos. Y no sólo en política. Hay quien ama el fútbol y quien lo aborrece, los que se pirran por una película de autor (a ser posible, oriental, lo más de lo más hoy en día) y aquellos que adoran los efectos especiales made in Hollywood. Esos que presionan el dentífrico siempre desde abajo y quienes (muy cortazarianamente) no. Los ibéricos de pata negra y los afrancesados. Los monárquicos y los republicanos. Los que en vacaciones eligen la playa y quienes prefieren la montaña. Y también los que odian la Navidad y los que esperan con ansia esta época de espumillones, funfunfun y belenes. Dos Españas frente a frente que cada año renuevan sus votos de mutua incomprensión.
–Ay, las navidades. Qué días más bonitos.
–¿Usted cree, señora? Si por mí fuera, se iban los Reyes Magos y Papá Noel a hacer puñetas.
–Es usted un grosero, joven.
De modo que están los resentidos navideños y los que hasta se tragan enterito el discurso del Rey en Nochebuena. Y creo entender por qué esta diferencia: es cuestión de suerte. Quien tiene la fortuna de pertenecer a una familia normal (y por normal entiendo una familia cuyos miembros se quieren y respetan, no el encorsetado concepto de los del Foro de la Familia) posee todas las papeletas para pasar estas fiestas a lo grande, con la parentela en bloque cantando villancicos, riendo las gracias del tío chistoso y dejándose mecer en la suave duermevela de cariño y respeto propia de los clanes bien avenidos. También están los ñoños, pero no tienen cabida (hoy no) en esta columna. Luego existe el desarraigado que no entiende a los de la happy family, porque a lo mejor mamá es un cruce entre Leticia Savater y la madrastra de Cenicienta, la abuela le pega a la botella que da gusto, papá aún no volvió del estanco, adonde fue a por cigarrillos hace años, y la cuñada es una bruja de mucho cuidado. Así que ya está dicho: felices del mundo entero, entended y respetad a quienes no comparten vuestra felicidad. Y desarraigados unidos: aguantad un poco más, que ya les llegará a los otros la cuesta de enero.
estantes y libros

[este artículo lo publicó espido freire en el diario gratuito adn, el viernes 5 de octubre de 2007]
no resultan necesarios los estantes abarrotados de libros, como tampoco una larga lista de amores asegura que el corazón se haya acelerado con mayor intensidad. ahora que los libros que se dejaron para el verano y nunca se leyeron quedan definitivamente olvidados, llegan otras novedades, premios, historias imprescindibles que dormitan sobre las mesillas, junto con los retales del verano.
no hacen falta demasiados libros, sino una atención cariñosa y solícita a cada uno. como con los amores, nuestra capacidad de entrega se ve limitada. a menudo no nos deja una huella real más que una historia, dos, un príncipe danés enloquecido por la venganza, un rey con más ingenio que suerte, pródigo en naufragios, una mujer entre dos amores de final desgraciado. todas las historias contienen la misma historia: el viaje, la superación del pavor ante el final de la trama y de la vida.
nadie nos pide que leamos todo, sino que comprendamos algo. no sabemos vivir sin literatura, aunque entre las imágenes palpitantes de las pantallas aún no hayamos reparado en ello. nos acechan en el anuncio breve, en las fotografías de aliento poético, en las películas y las metáforas que los periódicos emplean para explicar una realidad pétrea y desconcertante.
no sirve de nada que se lea, que pasen libros por las manos. leemos demasiado, a saltos, en diagonal, por obligación o esnobismo. hay que hacerlo como si nos acercáramos a algo prohibido, exquisito, inolvidable. como cuando algo deslumbra, o hiere, o enamora.
limpia, fija y da esplendor
[es un artículo de Arturo Pérez-Reverte, publicado en El Semanal el 6 de febrero de 2000]Acabo de recibir un e-mail de Pepe Perona, el maestro de Gramática, reproduciendo otro que le ha enviado no se sabe quién. Desconocemos el nombre del autor original; así que, en esta versión postmoderna del manuscrito encontrado, me limito a seguir el juego iniciado por mano genial y anónima. El maravilloso texto se refiere a una supuesta reforma ortográfica que va a aplicar la real Academia, a fin de hacer más asequible el español como lengua universal de los hispanohablantes y de las soberanías soberanistas. Y lo reproduzco con escasas modificaciones.
Según el plan de los señores académicos expertos en lanzada a moro muerto la reforma se llevará a cabo empezando por la supresión de las diferencias entre c, q y k. Komo komienzo todo sonido parecido al de la k será asumido por esta letra. En adelante se eskribirá kasa, keso, Kijote. También se simplifikará el sonido de la c y la z para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamerikanos: "El sapato ke kalsa Sesilia es asul". Y desapareserá la doble c, reemplazándola la x: "Mi koche tuvo un axidente". Grasias a esta modifikasión los españoles no tendrán ventajas ortográfikas frente a los hermanos hispanoparlantes por su estraña pronunsiasión de siertas letras.
Se funde la b kon la v, ya ke no existe diferensia entre el sonido de la b larga y la v chikita. Por lo kual desapareserá la v y beremos kómo obbiamente basta con la b para ke bibamos felises y kontentos. Lo mismo pasará kon la elle y la ye. Todo se eskribirá kon y: "Yébame de biaje a Sebiya, donde la yubia es una marabiya". Esta integrasión probocará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia.
La hache, kuya presensia es fantasma en nuestra lengua, kedará suprimida por kompleto: así, ablaremos de abichuelas o alkool. Se akabarán esas komplikadas y umiyantes distinsiones entre echo y hecho, y no tendremos ke rompernos la kabesa pensando kómo se eskribe sanaoria. Así ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos. Para mayor konsistensia, todo sonido de erre se eskribirá kon doble r: "El rrufián de Rroberto me rregaló una rradio". Asimismo, para ebitar otros problemas ortográfikos se fusionan la g y la j, para que así jitano se escriba como jirafa y jeranio como jefe. Ahora todo ba con jota de cojer. Por ejemplo: "El jeneral corrijió los correajes". No ay duda de ke estas sensiyas modifikaciones arán ke ablemos y eskribamos todos kon jenial rregularidad y más rrápido ritmo.
Orrible kalamidad del kasteyano, jeneralmente, son las tildes o asentos. Esta sankadiya kotidiana desaparese con la rreforma; aremos komo el ingles ke a triunfado unibersalmente sin tildes. Kedaran ellas kanseladas en el akto, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bokablo: "Obserba komo komo la paeya".
Las konsonantes st, ps, bs o pt juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aprosimarnos a la pronunsiasion de ispanoamerikanos y para mejorar ete etado konfuso de la lengua. Tambien seran proibidas siertas asurdas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano: "¿Ke ora da tu rrelo?", "As un ueco en la pare", y "Erneto jetiona lo ahorro de Aguti". Por supueto, entre ellas se suprimiran las eses de los plurales: "La mujere y lo ombre tienen la mima atitude y fakultade inteletuale". Yegamo trite e inebitablemente a la eliminasion de la d del partisipio pasao y kanselasion de lo artikulo, impueta por el uso: "E bebio te erbio y con eso me abio". Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo yano manda, kedando surpimia esa de interbokalika ke la jente no pronunsia. Adema, y konsiderando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa que Birjilio, Tasito y lo otro autore latino rrechasaban, kateyano karesera de artikulo. Sera poco enrredao en prinsipio, y abalaremo komo fubolita yugolabo en ikatola, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma rresulta ma fasile. Profesore terminaran benerando akademiko de la lengua epañola ke an desidio aser rreforma klabe para ke nasione ispanoablante gosemo berdaderamente del idioma de Servante y Kebedo.
Eso si: nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo de letra eñe. Ata ai podiamo yega. Eñe rrepresenta balore ma elebado de tradision ipanika y primero kaeremo mueto ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio y e korason bibifikante de lengua epañola unibersa.
si yo fuera alcalde

[este artículo, titulado lo que hizo el padre y pide la hija, lo publicó pedro guerra en el diario el país, el miércoles 16 de mayo de 2007]
(CRÓNICA: Elecciones 27M, Si yo fuera alcalde de Güímar)
Nací en Güímar, un pueblo del sur de Tenerife del que mi padre fue alcalde en dos ocasiones: durante el franquismo y en la recién inaugurada democracia. Siempre llevé muy mal ser hijo del alcalde. Sé que se iluminaron y asfaltaron calles, se construyeron nuevos colegios, se hicieron casas de juventud y cultura, centros de salud... Sé que la plaza de la Victoria comenzó a llamarse de las Flores y que en el cine Pepe (que ya sólo pasaba pelis porno y luego se convirtió en un salón de juegos) pude ver una película de Miguel Littin titulada El chacal de Nahueltoro. También sé que El chacal de Nahueltoro la vimos unas cien personas y que las casas de juventud estaban vacías de jóvenes y las casas de cultura vacías de gente con ambiciones culturales. Porque lo difícil no debe ser construir una casa de cultura, lo difícil es llegar a desentrañar la verdad de lo que la gente necesita, quiere y que ni ellos mismos saben. En definitiva, mi padre se hizo querer y la gente lo quiso. No sé lo que piensan los que no lo quisieron.
Si no fui capaz de ser el hijo del alcalde, ¿cómo imaginarme en el papel de alcalde?
Eliminaría las campañas electorales, los discursos y las fotos... No sirve para nada. Aquí lo único que vale es lo que has hecho, y a la oposición, los errores que has cometido. Lo demás no vale nada. ¿Quiénes van a los mítines? Los que ya te votaron. ¿Qué se cuenta en los mítines? Lo de siempre; de hecho, casi todos prometen lo mismo, como si defendieran la misma ideología. Bueno, si no te queda más remedio, haces mítines y dices que eres moderado y de centro, aunque no lo seas. Gusta bastante.
No sé cómo, pero cambiaría de registro, de discurso, de palabrería, de actitud... Jamás diría algo que escuché recientemente: "Yo tengo una virtud, si es que tengo alguna: soy independiente. No me dejo presionar por corporaciones, ni empresas, ni grupos mediáticos... Me importan las personas". Y es que si dijera eso, alguien me tendría que contestar: "Es verdad, no tiene usted ninguna virtud". ¿Quién vota a un candidato sin virtudes?
A mi hija le encargaron una redacción en el colegio con este mismo título. Ella dijo que lo primero que haría sería un parque de atracciones. Si yo fuera mi hija, hubiera pedido: sueldos dignos, salud, educación y cultura (lo que mi padre, quiero pensar, intentó hacer, y lo que todos dicen que van a hacer). Si lo pido en mi nombre, sería acusado de ingenuidad, populismo... Si lo pide una niña, sería aplaudida por todos, porque ya se sabe que los niños son pura ingenuidad... Y además, añadiría que esos son los pilares básicos y que uno empieza a preguntárselo desde niño y se muere con la pregunta en la boca: ¿por qué no lo hacen y ya? Todo gratis, por supuesto.
Si yo fuera alcalde...
Que conste que todo esto lo ha dicho mi hija; no yo.
compras

[este artículo, titulado compras, lo publicó pilar adón en el diario gratuito metro directo, el lunes 8 de enero de 2007]
Si en épocas más racionales del año, cuando no hay rebajas, ya me resulta duro confesar que no me gusta ir de compras, que no miro escaparates cuando paseo por la calle (entre otras cosas, porque nunca paseo, sólo corro), y que los probadores de las tiendas, con sus cortinitas, esa iluminación marciana y esas estrecheces soviéticas, me provocan sarpullidos, en estos días de enero en que las imágenes de decenas de personas fusionadas por una misma ilusión, unidas a una nariz pegada a las puertas de los grandes almacenes, abren las noticias de las tres, se me antoja una labor casi suicida hacer comentarios del tipo "es que comprar ropa me agobia y me aburre". Más que nada, porque la niebla de incomprensión que se crea a mi alrededor se hace tan espesa como un puré de guisantes, como se decía en los tebeos.
Es ahora en enero, cada vez que he de explicar que a mí lo que me gusta es comprar libros y té, pero no ropa, cuando más me acuerdo de Einstein y de los chinos. De Einstein, por aquello de que todas sus camisas, corbatas y zapatos eran del mismo modelo, con lo que daba la impresión de que llevaba siempre la misma ropa (impresión que a él debía de producirle interminables noches de insomnio). Y de los chinos, por esa costumbre suya -en vías de extinción- de salir a la calle en pijama, tan cómodos ellos. Por aquí esa costumbre china exigiría un control previo por parte de algún estilista fashion, porque quien piensa en un pijama español piensa en Alfredo Landa, en unos calcetines con el elástico ya flojucho y en la S gigante de Superman plantada en el pecho. Por lo que habría que echar mano de los flamantes modelitos de Jordi Labanda y realizar cierta labor de saneamiento de costumbres: si uno no puede irse a la cama hecho un trapo, a la calle aún menos.
Pero lo de Einstein,meparece insuperable. El colmo del confort, del ingenio y de la optimización de un recurso tan escaso como el tiempo. Con sus tendencias de moda no será necesario malgastar ni un segundo en la preguntita del "¿qué me pongo?", ni desesperarse ante un espejo injusto que nos muestra cómo nuestro recién estrenado pantalón no combina bien con nada. Y es que la sumisión generalizada a unas demandas corporales que ni siquiera se basan en necesidades reales me resulta cada vez más agotadora: dietas posnavideñas, rebajas para renovar el ropero, poner la piel a punto para desafiar el frío (¿frío?), gimnasios para estar en forma de cara al bikini de agosto... Dan ganas de esconderse en un libro y dejarse barba.
esto pienso y esto digo
[este artículo, titulado esto pienso y esto digo, lo publicó cristina fallarás en el diario gratuito adn, el miércoles 27 de septiembre de 2006. me gustó del mismo modo que me gustaría haber sido capaz de escribirlo, y por eso lo comparto con quien quiera leerlo]La vida está en un cuerpo desnudo y en el suelo pelado donde tumba su ansiedad. No está en hábitos ni túnicas. La vida está en la risa, es visceral, no flota. Me río de Janeiro y de los ortodoxos vengan de donde vengan, preguntándome por lo que sus hábitos esconden. Me río de todos aquellos que carecen de sentido del humor, que temen los teatros, con ganas de llorar. Esto es lo que pienso y lo que digo. Porque me da la gana y puedo.
La vida está en el pelo de las chavalas al sol de una playa, a cabeza descubierta. Esos reflejos, y el viento que las peina. La vida está fuera de toda muralla, muro, murete. En la música y en las caderas que se balancean al hacer el amor con o sin contrato, con o sin futuro, con o sin amor. Con problemas de conciencia, quizás, pero haciéndolo. La vida es un gemido. Yo pienso esto y es esto lo que quiero decir. Me da la gana. Y además puedo hacerlo.
La vida empieza después de morder la manzana, justo cuando cae el séptimo velo. Entonces baja la primera gota de sudor y retumba la carcajada de la vida. Que parte de la idea de un artista, sea cual sea. Y también de la protesta del ofendido, sea quien sea. Pero con risa, con mucho cuerpo y lejos lejísimos de todo paraíso. Aquí, en la tierra. Porque lo demás es muerte. Pienso esto y esto digo. Porque quiero y puedo hacerlo.
Si hubiera un dios, le enviaría un saludo con bombones por haber tenido el detalle de expulsarme del Edén. A mí.
