tres para el invisible de un xv

i.
libera tu mente, como un pájaro, de
oscura y abrumada pase a ser
clara como la voz de un niño,
unión de buenas esperanzas y
sentires, agua fresca de manantial,
armonía de acordes diáfanos,
melodía de notas que se esperan
otra tarde más, ríen en los
ensayos, bromean, construyen una
nueva canción, que llegará a ser como
un edificio de sonidos, grande y fuerte,
sólo para tu disfrute, y el de los que escuchen.
ii.
lágrimas de nieve, no empañan tus
ojos que ríen sin descanso, aunque
cansados de mirar, a esta hora,
un lucero tardío cruza el cielo, y
salen tras él dispares enumeraciones,
animales extintos, voladores ingenios,
máquinas del tiempo, sabios despistados,
ogros buenos, un séquito infinito, túnicas negras
entonando plegarias y comunes cantos,
nulla amicitia sine musica,
unión de voces, disparidad de ánimos,
se ha hecho de noche, en otras lenguas.
iii.
lugar agradable el del encuentro,
ontinas y momentos del pasado, en un
círculo de ojos cerrados y penumbra, en
un susurro de brisa tibia, de
sol y descanso. en la hora del
atardecer despiertan algunas
mariposas frágiles, tenue batir de alas,
ondea el agua de un lago virgen, y
en un recodo, en voz baja entona una
ninfa canciones y poemas de
una época que no existió, o quizá
sí existió, y, lamentablemente, la olvidamos.
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Autor: Pepa
Fecha: 16/01/2008 16:45.
