
nieve entre las sábanas de
una blancura nunca vista.
era de mañana, suave una
vía entraba por mi brazo, en un trastorno
oftálmico de claridad borrosa, de
sentir latidos calmos y pausados.
alivio que no era tan deseado,
más hubiera preferido otros desahogos
amatorios, o quizá un
nuevo encuentro con una nueva idea.
esto somos,
cuando nos dan lo que no pedimos
esperábamos otra cosa,
resplandecemos de insatisfacción. no
es la última vez. toma aire
si es que acaso lo necesitas, que allá voy.
