m

hoy puedes evitarte leer este texto. blogia lo llama artículo, como a todos, pero nunca sabremos si es reflexión o en que categoría enclavarlo.
nunca me gustó personalizar, basar un escrito en un ególatra e inoportuno yo, un sujeto incómodo para el que lee y para el que escribe. siempre quise ser aséptico, exponer incluso un sentimiento de tal manera que pudiera ser hecho propio por otros, común en la distancia, no tan exclusivo, no tan mío, quizá para que no hiciera tanto daño, si no era un buen sentir, quizá para que no desvinculara tanto de la realidad, si era bueno.
pero haré una excepción, y hablaré haciendo mía cada palabra.
el día veinte de este mes me operarán. no es una gran cosa, no es grave, me trastorna más todo lo que me perderé por ausencia (y quizá luego tenga que recuperar y no pueda) que la propia operación. bromeo acerca de ella. lo más común que hago eso jugar con la posibilidad de morir durante/a consecuencia de la operación. es poco probable, pero es posible, firmé un documento aceptando esa posibilidad, librando, a quien me intervenga, de culpa alguna. bromeo y bromeo sobre el comportamirento de los demás cuando no esté entre ellos, sobre mi influencia en sus vidas, o la estima que me puedan tener. cada vez que hago una cosa, digo, sin pensarlo realmente, que puede que sea la última vez que lo haga.
a la mayoría de la gente no le gustan ese tipo de bromas. les hacen sentir incómodos, no son capaces de considerar que no es necesaria ninguna operación, grave o no grave, para perder de un día para otro a alguien a quien no esperábamos perder. en cualquier momento puede llegar el accidente, el golpe, el atragantamiento, el infarto o cualquier disfraz que m quiera ponerse.
pero no por ello variaremos la intensidad de nuestras vidas, a más o a menos. seguiremos así, en un vivir desconsiderado. no pensamos mucho en la muerte, ni sabré decir si así debe ser o no.
para acabar, diré que definitivamente no sé para quién escribo todo esto. si fuera para mí mismo, debiera hacerlo en un cuaderno que más tarde guardara en el cajón de la mesa, en un diálogo unipersonal. si fuera para alguien en concreto, debiera hacérselo llegar diáfanamente, en cualquier medio que implicara una referencia explícita, unas señas, un nombre, una dirección. no es para todo el mundo, pues no sé quién querrá saberlo. quizá sea en la búsqueda de otros como yo, de análoga expresión, de ideas difusas, para cerrar con el temido y evitado egoísmo que introduje al principio.
quizá este es mi último artículo.
o sólo el último antes de que escriba el próximo.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Elena
Fecha: 07/03/2007 11:49.
![]()
Autor: Ireth
Un saludo.
Fecha: 08/03/2007 21:36.
