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Resumen
- 02/08/2006 14:05 - ítaca
- 18/08/2006 07:07 - agua
- 18/08/2006 07:11 - melancolía
- 29/08/2006 11:15 - madrid, línea cuatro
ítaca

[dice Eduard Punset que no podemos aspirar a alcanzar la felicidad, sino que lo que nos hará felices es la esperanza de lograrla, y el camino que recorremos para intentar conseguirla. la felicidad se esconde en el camino hacia la felicidad.]
[el siguiente texto es de Konstandínos Kaváfis. quien me apreciaba me lo ofreció como un consejo, ante un viaje más biológico que geográfico, como es el mero hecho de vivir.]
Ítaca
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni a la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arrivar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
agua

[agua es la 6. de depende, (1998), de jarabe de palo]
Cómo quieres ser mi amiga
si por tí daría la vida.
Si confundo tu sonrisa
por camelos si me miras.
Razón y piel,
difícil mezcla.
Agua y sed,
serio problema.
Cómo quieres ser mi amiga
si por ti me perdería.
Si confundo tus caricias
por camelos si me mimas.
Pasión y ley,
difícil mezcla.
Agua y sed,
serio problema.
Cuando uno tiene sed
pero el agua no está cerca,
cuando uno quiere beber
pero el agua no está cerca.
Qué hacer.
Tú lo sabes.
Conservar
la distancia.
Renunciar
a lo natural
y dejar
que el agua corra.
Cómo vas a ser mi amiga
cuando esta carta recibas.
Un mensaje hay entre líneas.
Cómo quieres ser mi amiga
Cuando uno tiene sed
pero el agua no está cerca,
cuando uno quiere beber
pero el agua no está cerca.
melancolía

uno. en 1514, Alberto Durero hizo el grabado melancolía. tiene un cuadrado mágico, un cubo truncado que no lo es, una esfera, un perro, un ángel y una campana. el sol estalla tras la escalera, un angelote espera bajo una balanza, un reloj de arena que quizá discurre hacia arriba. una figura alada medita y mira a la lejanía. qué piensa.
dos. piensa en lo que dice Manuel Vicent,
que la belleza es un veneno, mata a quien la posee y paraliza a quien la contempla.
tres. piensa en lo que dice Günter Grass,
que nuestras historias de hoy no tienen por qué haber ocurrido ahora.
cuatro. piensa en lo que dice Roberto Artl,
que es tan grande la vida. Hace un momento que pareció que lo que había hecho estaba previsto hace diez mil años, después creí que el mundo se abría en dos partes, que todo se tornaba de un color más puro y los hombres no éramos desdichados.
madrid, línea cuatro

uno. al girar un pasillo, un ángel de ébano susurraba antiguas súplicas al dios que le expulsó, y su guitarra eléctrica, suavemente pulsada, confesaba que ese hombre nunca podría mentir en su suave reggae, eterno.
dos. de pie, en un rincón, no le hicieron caso al pasar, aunque su canción era cálida, piel, aire respirado, materia viva que se confundía con la gente, una mano que acarició mi corazón mientras la música no sólo sonaba, sino que simplemente era.
tres. sólo usaba tres acordes, no sé cuáles, en menor el último, en una cadencia infinita, como su tristeza, pero esperanza al mismo latir, un musitar de palabras en una lengua extraña, una oración que no lo era, nunca le volví a encontrar, por más que le busqué.
cuatro. y la vida siguió discurriendo como hasta entonces, en un ciclo de fases sin final, como su melodía, a tres, como toda leyenda, quizá como una maldición, pero no tan terrible, inicio desarrollo transición, como el sol cada día, sale luce desaparece, como una vida, se crea se desarrolla muere, te diré algo que tal vez no te importe saber, estoy acabando una mala fase, pero sé que comenzará otra, si puedes, ayúdame como me ayudó el hombre que cantaba sólo para quien quisiera escucharle.
