llueve sólo en jornadas alternas el aleteo deáguilas que vuelan más allá del sol, caen
glarimas grises y prestadas, pero prontas
ríen ágiles, escapan en un chapoteo
indiscriminado, hacia todas partes, hacia
mil islas a mediodía o mil sueños
a media noche, cuando al despertar quieras beber un
sorbo de agua, de oscuridad diluída.
