z. era una fiesta

uno. pero luego no pude encontrarte en esa multitud latiendo, después de haberte visto, imaginé que nuestros dedos se rozaban y personas que no conocías te arrastraban lejos, lejos, tan lejos. por eso el
dos. interior era más confortable, el número habitual de gente del tipo de gente habitual, sin nombres, sin embargo imagen es recuerdo. es inevitable tener que salir a
tres. la calle, y todo es grito, silbato y presencia de un abrazo no deseado, casi sudoroso [atosigante], tan distinto de ese otro, tan íntimo, que contigo encuentro, decorado festivo éste en fechas de búsqueda [siempre, la búsqueda]. quizá
cuatro. al final estos días sean los peores, peores sólo para el fin último, mejores en lo primario, que no en lo primigenio. del sueño en el fondo
cinco. recuerda que somos cíclicos, que este círculo se cierra cada año, pero hay puntos de la curva línea que impacientes se encontrarán sin tener que recorrerlo todo, te espero en ese cruce de caminos que es lo imprevisto [imprevisible lo dulcemente inesperado]
